Caldo casero: receta paso a paso y 6 posibles usos

caldo casero

¿Quién no ha deseado llegar a casa después de un día frío, agotador, y encontrarse un caldo calentito esperándole? A no ser que vivas con alguien que te quiera mucho y que te lo haya preparado, me temo que hay deseos que hay que currárselos un poco. Hoy os traigo una caldo casero con multitud de opciones según vuestros gustos. Dejad de comprar los bricks de caldo preparado que llevan aditivos y exceso de sal y empezad a elaborar vuestros propios caldos.

INGREDIENTES para 1 litro

Mis combinaciones favoritas:

Caldo de pollo y ternera

  • 1 cuarto trasero de pollo.
  • 1 trozo de aguja de ternera (150 gr aprox )
  • 1 hueso de ternera.
  • 1 hueso de jamón.
  • 1 puerro.
  • 2 zanahorias.
  • Agua fría.

Caldo de pollo:

  • 1 esqueleto de pollo.
  • 1/2 gallina.
  • 1 cuarto trasero de pollo.
  • 1 puerro.
  • 1 zanahoria.
  • 1 chirivía.
  • Agua fría.

Yo no le echo nada de sal ya que luego según el uso que le vaya a dar posteriormente lo salaré o no.

Puedes añadir también los siguientes ingredientes y crear tus propias combinaciones:

Como verdura:

  • 1 rama de apio. Si nunca has usado apio te recomiendo que empieces por una pequeña cantidad y si te gusta, aumentarla.
  • 1 nabo pequeño.
  • 1 chirivía mediana: es como una zanahoria blanca y de sabor muy parecido, bastante agradable.
  • Dientes de ajo.
  • 1 tomate mediano: dará un tono más oscuro al caldo.
  • 1 patata: aporta un color más blanquecino pero también estropea antes el caldo.
  • 1 trozo de cebolla: no abusar demasiado ya que destacaría mucho.
  • Evita verduras tipo coliflor, brócoli, espárrago, coles en general… que aportarán un sabor muy fuerte.

Como carnes y huesos:

  • Carcasas de aves: por ejemplo esqueletos de pollo, de gallina.
  • Huesos de rodilla de ternera, de caña, espinazo, costillas (frescas o adobadas).
  • Recortes de carne: los trozos feos con nervio, o con algo de grasa que sueles quitar cuando limpias ternera o pollo.
  • 1/4 de gallina que le dará más potencia al caldo aunque aporta más grasa.
  • Morcillo, falda o aguja de ternera: esta última es una pieza más jugosa.
  • Un chorizo para guisar
  • Evita usar carne de cerdo o cordero ya que darán un sabor muy fuerte.
  • Las carnes nos aportarán sabor al caldo y los huesos la gelatina.

Hierbas aromáticas y especias: romero, tomillo, laurel, perejil fresco, clavo, pimienta negra… Usar al gusto. Dependerá un poco del uso posterior que le quieras dar a ese caldo.

Lo importante es que el producto sea de calidad para que el caldo esté rico. Yo lo compro en el mercado de abastos de mi barrio. Preguntad en la pollería y carnicería que siempre os asesorarán. Yo aprovecho a veces a comprar más cantidad de carnes y huesos y lo empaqueto para tenerlo en el congelador. Cuando lo quiero usar lo meto a la nevera el día anterior y listo. En los supermercados venden paquetes preparados de verduras y carne para caldo o cocido.Es otra opción rápida y fácil. Suelen estar a buen precio y llevan una variedad amplia productos. Fíjate en la frescura de los mismos y elige este formato si te resulta mejor. Las verduras o carnes que no uses congélalas para otra ocasión. 

*Mi olla tiene una capacidad de 4 litros y con estos ingredientes obtengo de 1 litro a litro y medio de caldo. Si vuestra olla es más grande doblad los ingredientes o al contrario, si es más pequeña.

Si quieres que el caldo tenga un color más oscuro y más cuerpo puedes dorar las verduras y carnes antes y asar los huesos en el horno. Además para que te quede más limpio de impurezas es recomendable dejarlo hervir con la tapa abierta los primeros minutos e ir retirando la espuma que va ascendiendo. Después cerrar la olla y continuar cocinando el caldo.

Yo os voy a ser sincera, entre trabajar, estudiar y vivir, ¡sí vivir!, no hago nada de eso. Echo todos los ingredientes en la olla, cubro con agua, la cierro y ¡tachaaaán! me sale un caldo bien rico. Si dispones de tiempo o quieres hacer un caldo bordado y estupendísimo prueba con esos maravillosos consejos.

ELABORACIÓN

Es muy sencillo y te voy a contar todos los usos que le saco a esta receta.

Lo primero es lavar con agua las carnes y huesos de impurezas que tengan (sangre, grasa, virutas de cortar el hueso…). Lavar, pelar y cortar en trozos medianos la verdura. Del puerro puedes usarlo todo. Quita el extremo final y la primera capa. La parte verde lávala muy bien ya que tendrá tierra. Si no quieres usar la parte verde la puedes congelar para hacer otro día caldo de pescado, por ejemplo. Después de realizar el caldo la parte verde no la empleo. 

Echar todo a la olla exprés y verter agua fría hasta cubrir todos los ingredientes y con la precaución de que no sobrepase la marca de máx de la olla. Poner la olla a fuego máximo (9 en mi vitrocerámica) y cuando la válvula de presión de la olla suba o empiece a girar echando vapor (según como sea vuestra olla) significa que en el interior la mezcla está hirviendo y tenemos que bajar el fuego al mínimo (1 en mi vitro) para que se cocine bien nuestro caldo. Al tener que calentar bastante cantidad de agua, el que suba la válvula o gire, puede tardar 5-10 minutos o algo más.

Dejar la olla a fuego mínimo, durante 1 hora y media. Pasado ese tiempo, apagar el fuego y mantenerlo en la vitro para aprovechar el calor residual. Dejar reposar en la olla hasta que haya salido todo el vapor.

¡Precaucion! No intentéis abrirla antes, ya que podéis tener un accidente al salir toda la presión interior de la olla. Vamos que os achicharráis. Así que paciencia. ¿Cuándo se que el vapor ha salido completamente de la olla? Cuando la válvula se baje o pare de girar. En este proceso puede pasar un tiempo de 15-20 minutos aprox.

Se puede acelar este proceso si tienes prisa poniendo la olla debajo del grifo con un hilito fino de agua que vaya cayendo encima de la tapa, que vaya enfriando y haciendo que el vapor salga antes. Yo nunca lo hago, pero lo he visto hacer. No os lo recomendaría porque ese cambio de presiones brusco hace que al final os carguéis antes la goma de la olla y creo que lo más importante, os arriesgáis a que ese choque térmico haga que tengáis un accidente si se abre de golpe la tapa. Así que dicho esto, fuera prisas.

Filtrar el caldo con un colador grande, reservar las carnes y las verduras. Dejar enfriar el caldo completamente, primero a temperatura ambiente y luego en nevera. De esta manera la grasa se va a solidificar mejor y podréis desgrasar vuestro caldo con mayor facilidad con ayuda de una cuchara. ¿Puedo no desgrasarlo? Por supuesto, pero si lo desgrasáis vuestras arterias os lo agradecerán.

¿Qué pasa si no tengo olla exprés? No pasa nada, porque lo puedes hacer en una cazuela grande que tengas. Pon todos los ingredientes, cubre con agua y deja primero hervir a fuego vivo. Aquí por ejemplo, es más fácil el tema de ir eliminado las impurezas (espuma marrón) que vayan saliendo con la cuchara. Deja hervir los 20 primeros minutos a fuego fuerte y después bajar el fuego a temperatura media-baja.Un hervor suave. Cocinar durante 3 horas. Si ves que el agua se consume, ve añadiendo más. 

El caldo aguanta en la nevera fresco de 3 a 4 días congelado hasta 6 meses. Yo lo meto en tarros de cristal de 250 ml aprox, para 1 ración. Acuérdate cuando lo vayas a consumir de meterlo en la nevera el día anterior para que se descongele.

6 posibles usos que os propongo:

1.Caldo para beber sin más: una buena taza caliente de caldo para días de frío o cuando estás enfermo se agradece un montón. Para después de días de excesos en los que has comido o bebido de más, estos caldos son la mejor opción para darle un respiro a nuestro hígado y ayudarle a depurar toxinas. 

2. Para guisos,asados o salsas: si vas a hacer un arroz con pollo o pollo guisado que mejor que usar un caldo de pollo para cocinarlos. Si vas a hacer un guiso de trigo sarraceno, una carne guisada, un asado… añadir estos caldos marcará la diferencia.También puedes usar el caldo para hacer alguna salsa para acompañar alguna carne.

3. Una rica sopa:  

  • Sopa de fideos, pan o trigo sarraceno: pon a hervir el caldo y echa un puñado de fideos por persona. Déjalo cocinar el tiempo que te diga el paquete y échale sal al gusto. Consejo: deja hervir los fideos 2-3 minutos, apaga el fuego y pon la tapa a la cazuela. El calor residual en 10 minutos terminará de hacerlos y ahorrarás energía. Corta el pan con o sin gluten, que esté un poco duro, en rebanadas o cuadrados y añade al caldo hirviendo. También otra buena opción es usar trigo sarraceno, libre de gluten, que además tiene entre sus muchas propiedades proporcionar calor interno al consumirlo, con lo que potenciará ese efecto si lo usamos en días de frío. Necesita de 15-18 minutos de cocción. 
  • Sopa con verduras. Añade al caldo las verduras que más te gusten en bastones finos o cuadraditos y cocínalas durante 20 minutos, 10 si es en olla exprés. Echa sal al gusto. Consejo: Puedes potenciar el sabor sofriendo antes las verduras con un poco de aceite.Cuanto más fino o pequeños hagas los trozos de la verdura antes se cocinarán. 
  • Caldo con carnes: Aprovechando las carnes que has utilizado para el caldo, pícalas en trozos pequeños. Complétalo con un huevo cocido picado. Aquí solo necesitas calentar el caldo porque el resto de ingredientes ya están cocinados.
  • Sopa de ajo, de cebolla… En general para sustituir el agua de cualquier sopa, el caldo hará que nuestra sopa esté mucho más rica.   

4. Puré: usa las verduras, un poco del pollo y/o carne y caldo para hacer un rico puré. Tritúralo en el vaso de la batidora y añade más o menos caldo según lo espeso que lo quieras. Pruébalo y si quieres, échale algo de sal e incluso un chorrito de aceite de oliva virgen extra (AOVE) en crudo. Si es para tu peque no le añadas sal. 

5. Croquetas: sofreír media cebolla bien picada con aceite, añadir la harina e ir ligando la bechamel con el caldo. Puedes hacerlo todo con el caldo, o mitad caldo mitad leche. Pica las carnes y añade también una punta de jamón cortada en cuadraditos o incluso huevo cocido. Otro día con calma os explico como hacer croquetas. 

6. Las carnes y las verduras con un chorrito de AOVE: es un plato muy sencillo que solo necesita calentarse un poco, con parte del caldo, para que no esté muy seco, y añadirle un chorrito de un buen aceite de oliva. Acompañado de una ensalada es una comida perfecta. Estas carnes y verduras cuando están frías suelo meterlas en tuppers y congelo para tener en la reserva comida preparada. La zanahoria al descongelar queda más blanda y si usáis patata, al descongelar no queda bien. Se queda arenosa por lo que no es recomendable congelar la patata cocida.

En el tema de los caldos, cada maestrillo tiene su librillo y en cada casa lo preparan de una manera. Lo importante es que le eches a tu caldo lo que realmente te guste, que pruebes. La cocina muchas veces es ensayo y error. Yo después de muchas combinaciones éstas que os propongo son las que más repito. Además los ingredientes son muy sencillos de encontrar, baratos y aprovechables. 

Espero que os animéis a preparar vuestros propios caldos y que me contéis qué tal os han salido. Y si se os ocurren otros usos, ¡contádmelos! Otro día aprenderemos a hacer caldo de pescado (fumet) y de verduras. 

¡¡¡Ánimo cocinillas!!!

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